viernes, 16 de junio de 2006

Los dos Chavez del Gabo.

En febrero de 1999, después de un vuelo entre La Habana y Caracas en el que tuvo la oportunidad de entrevistar al recién electo presidente de Venezuela Hugo Chávez Frías, el premió Nóbel de literatura Gabriel García Márquez escribió: “Mientras se alejaba entre sus escoltas de militares condecorados y amigos de la primera hora, me estremeció la inspiración de que había viajado y conversado a gusto con dos hombres opuestos. Uno a quien la suerte empedernida le ofrecía la oportunidad de salvar a su país. Y el otro, un ilusionista, que podía pasar a la historia como un déspota más.”
Hoy después de seis años hay quien piensa haber encontrado la respuesta en uno de los dos extremos. Chávez y su gobierno han tenido la característica de no haber permitido definiciones fáciles por ejemploEl 30 de diciembre de 2000, el hoy Ministro para el Desarrollo Endógeno, el Capitán Edgar Hernández dijo en una reunión privada “-Nosotros somos más bien de derecha...” hasta ese momento yo había creído que Chávez y su grupo tenían una formación ideológica muy bien consolidada, esa afirmación del entonces presidente de Banfoandes me creo una duda que aún albergo, en un principio los seguidores de Chávez no sabían de que se trataba la revolución en la que habían iniciado. De lo que no cabe duda es que sabían que Chávez estaba intentado romper con todas las estructuras del estado y tratando de crear lo que el mismo ha llamó una nueva república, a la cual ha decidido llamar la Quinta Republica, atendiendo a la clasificación histórica de los regímenes políticos que han regido a Venezuela.
Hubo dudas ciertamente en un pricipio sobre la ideología del régimen, de hecho la Constitución promulgada en 1.999 por una Asamblea Nacional Constituyente conformada por una gran mayoría de seguidores de Chávez en ningún momento define al Estado como socialista y nisiquiera llega a mencionar en su texto la palabra revolución. Los terminos socialismo y revolución parecian estar proscritos, en cambio se hablaba de la vigencia de el pensamiento de Bolivar y se proponia una alianza cívico-militar con la finalidad de modernizar el Estado decadente sumido por cuarenta años en la corrupción de un viejo liderazgo que no daba paso a greneraciones de relevo.Llego a hacerse popular en los días que siguieron ala asonada de Chávez en 1992 la especie de que Arias Cárdenas, otro de los lideres del alzamiento, había tenido un muy buen entendimiento con el Gobernador del Zulia Oswaldo Álvarez Paz y que no se descartaba que este último estuviese entre los civiles comprometidos con el golpe. Pero aunque mucos se recistian a aceptarlo, ya el dignostico estaba hecho, Teodoro Petcoff en su libro “Una Segunda Opinión”, en el cual señalaba que en la asonada de 1.992 había participado un buen número de partidarios de las ideas revolucionarias que defendían los grupos de izquierda en los sesenta y en los setenta y que el mismísimo Chávez fue identificado por uno de sus viejos amigos “ ...el “loco Chávez”, el de la juventud!...El que pegaba los afiches con nosotros en el liceo, en Barinas!»”. Chávez siempre habló de un gobierno para el pueblo, pero quizá su discurso se confundía con el discurso demagógico de los lideres de la cuarta república y aunque hablaba de revolución: “ no es fácil saber qué entiende Chávez por «revolución». Seguramente, muchas de sus ideas corresponden a la mitología revolucionaria clásica, pero, al mismo tiempo, lo creo suficientemente realista como para entender que ese camino no sólo no es viable sino que algo debe haberle enseñado el fracaso soviético.”
El otro problema surge en el ejercicio del poder, no es facil decirle a la gente: "aqui estamos para acabar con todo lo establecido y destruir de un plumazo lo que se construó en siglos de historia", fusilar a los opositores, crear nuevos ordenamientos legales, abolir derechos que se ejercieron por siglos, cambiar las estructuras del poder y sobretodo ser fieles a unos principios que solo se conocian en el papel, por eso, segun dice el periodista Roberto Hernandez, las revoluciones “o fracasan.... ó degeneran en gobierno.” Puede ser que las ideas contenidas en el juramento de los reveldes del 92 en el Samán de Guere hayan sido un manifiesto de las meores intenciones, pero el ejercicio del poder corrompe, los adulantes y los picaros comienzan a rondar a quienes lo detentan con la sola intención de obtener un pedazo de gloria, eso es parte de la esencia humana Por eso hoy en día Venezuela es una patria dividida, no por una ideología, que más quisiéramos, si no por un grupo que ejerce el poder y que en su ejercicio ha demostrado ser capaz de reprimir y atropellar, aunque podemos estsar seguros que ese nunca fue su objetivo, y otro grupo que aspira a reconquistar el poder. En el medio, divididos, estamos los ciudadanos de buena voluntad, aspirando a una patria mejor, más justa, más equitativa, más civilizada, en donde se respeten los derechos, aún los más elementales, como el respeto a la dignidad humana, a la justicia, a la educación, a la vida.
Hoy 24 de enero de 2005, despues de seis años en el poder, vemos a un Presidente a quien le ha llegado el momento de las definiciones, así se lo han pedido las FARC, después del caso Granda y así se lo ha pedido también el Embajador de los Estados Unidos en Colombia, así lo pide también el pueblo de Venezuela, elija Señor Presidente el camino de la Paz y la justicia.

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